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El reto de la planificación energética en nuestros tiempos

 
El reto de la planificación energética en nuestros tiempos

El sector energético es el sector estratégico con excelencia, prueba de ello es intentar estudiar los niveles de desarrollo de nuestra sociedad y tratar de explicarlos sin tener en cuenta la disponibilidad de los recursos energéticos asociados. Así, y de forma general, podemos decir que nuestro comportamiento como sociedad está ligado a la forma en que consumimos energía teniendo en cuenta que cada vez más dependemos de su disponibilidad. Igualmente, será la forma en que hacemos el uso de ella la que definirá nuestro futuro: la sostenibilidad de nuestro planeta pasa por asegurar un futuro energético sostenible.

Ahora bien, los cambios que puedan presentarse en el mediano y largo plazo en sectores como el económico, el regulatorio o el ambiente (entre otros) afectaran el comportamiento del sector energético y al revés, pero en ¿cuánto? y/o ¿cómo?...

Hasta ahora evaluar los escenarios energéticos futuros y poder establecer lo que puede pasar en nuestra sociedad ha sido una actividad centralizada en centros de investigación de universidades (prestigiosas la mayoría) o en las sedes gubernamentales o ministerios respectivos y podemos concluir que así ha funcionado considerablemente bien.

Sin embargo, la mayor proximidad de la generación de energía a nuestro entorno, la capacidad de tener demanda activa, la inclusión de las tecnologías de la información o TIC’s, la dependencia cada vez más alta de la sociedad y en general los cambios tecnológicos, regulatorios y de modelo de negocio hacen necesario contar con herramientas con las que se pueda analizar el futuro energético en el corto, mediano y largo plazo.

La posibilidad de tener escenarios energéticos es una necesidad cada día más vital para cualquier tomador de decisión o persona que requiera ser informada, algunos ejemplos:

  • El industrial que necesita hacer una ampliación de sus instalaciones de producción necesitara conocer la disponibilidad energética, evaluar si es posible la autogeneración y cuál sería su precio y mostrar su aporte al bienestar en cuanto a mejoras en la sostenibilidad si decide hacer una generación renovable en el sitio.
  • El dueño de un coche eléctrico requiere conocer cómo serán los precios de venta de energía en el corto plazo para decidir si pone a cargar su coche o vende a la red la energía que tiene en su batería.
  • La profesora de instituto que quiere demostrar a sus alumnos como afecta su comportamiento en la sostenibilidad del planeta.

Se puede ver que el interés no es solo para el constructor de grandes infraestructuras, o el desarrollador de proyectos de grandes dimensiones: el conocimiento de escenarios futuros energéticos será una constante en el corto plazo por una gran parte de nuestra sociedad.

Entonces podemos definir dos grandes grupos de interesados en los escenarios energéticos futuros:

  • Los que operan el mercado y liquidan las transacciones del mismo en el corto plazo. En este grupo enmarcamos tanto los responsables de estas actividades, así como los actores que van a entrar: autogeneradores, usuarios activos u otros nuevos agentes independientes de su tamaño o participación en el sector.
  • Los interesados en el mediano y largo plazo: aquí se agrupan todo tipo de stakeholders: desde los mismos gobiernos, así como bancas de inversión, promotores, agentes del mercado, gestores de infraestructura y en general todos los que una decisión en el sector energético les afecte o les interese en el mediano y largo plazo.

Especial atención en este segundo grupo es lo relacionado con la sostenibilidad e impacto ambiental: Las metas internacionales y las propias, en cuanto a la sostenibilidad y cambio climático, requieren de un seguimiento y de una evaluación permanente de opciones que permitan definir un escenario con alternativas que aseguren su cumplimiento.

Los modelos en cualquier caso deben responder a estos requerimientos y sobretodo permitir la generación de escenarios inéditos, algo que multiplica (por mucho) la complejidad de los mismos. Aquí viene la pregunta clave: ¿hasta dónde podemos seguir usando modelos que fueron diseñados bajo otros escenarios tecnológicos o de mercado?, la respuesta es compleja, pero ante escenarios inéditos quizás la respuesta son modelos inéditos también.

Y una última pregunta, ¿cómo debe ser este proceso de planificación? La respuesta también cambia de acuerdo al objetivo y usuario de los resultados, sin embargo, como aspectos generales podemos citar los publicados por el DOE en enero de 2017:

  • Se deben llevar a cabo procesos de planificación abiertos: esto significa involucrar reguladores, legisladores y stakeholders en general en el proceso de planificación esto ayuda a desarrollar un proceso eficaz para mantener la confiabilidad del sector y aumentar el compromiso de las partes interesadas, por tanto, la aceptación al plan resultante.
  • Se deben formular preguntas relevantes para guiar el escenario de planificación: en general las regiones difieren en capacidad de generación, infraestructura de transmisión, perfiles de carga, estructuras de mercado y economía. Comprender estas características únicas puede ayudar a determinar las prioridades para la planificación. Cuando los planificadores del sistema preguntan, ayudan a enmarcar una gama de escenarios de manera realista generando un universo de posibilidades potenciales.
  • Se deben comprender y aprovechar los recursos disponibles: la planificación puede beneficiarse al aprovechar el trabajo realizado por otros mediante el uso de modelos, herramientas y conjuntos de datos examinados. Comprender y usar los recursos disponibles puede mejorar la eficiencia y la confianza en el proceso de planificación y aumentar adopción de enfoques y metodologías consistentes.

Contar con herramientas que permitan conocer los efectos de los posibles escenarios energéticos futuros es vital, y por lo tanto imprescindible, para tomar las decisiones que nos permitan seguir existiendo y propender a una sociedad mejor como todos deseamos.

R.Ramirez-Pisco. PhD.

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